
Caminaba solo, arrastrado diría,
el paso solo continuaba porque the klaxons sonaban
si no tocases habría parado hace ya tiempo y dejado de caminar.
El frío del otoño como un tipo temerario se había echado contra el,
arremetía contra sus desnudos brazos como un agresor sin escrúpulos.
El frío y el cansancio apenas le habían dejado pensar en algo mas...
Subió sombrío la cuesta, para llegar a casa,
solo también, intentó relajar los músculos cargados de su cuello
y entonces miró al cielo,
y vio la luna de un miércoles cualquiera,
quedo parado, mirando y solo pudo pensar;
"Suerte que estas cansada
y ya duermes...
porque hoy la luna es tan preciosa
que si andarás de mi lado esta noche
no podría apenas verla
porque tu la eclipsarías..."

