
Un domingo cualquiera,
un tipo derrama una soledad mas...
Un saxo le viste
de una escala de grises perfecta
y lloran sus notas de blues...
Aquella soledad citada y su sola compañía,
mira con sus ojos de extraño vacío,
a expensas de un dictamen desconocido,
entre sonidos diáfanos y melodías
de la madrugada y los vicios...
Siente una tristeza en cada esquina
muere un tiempo de arena inmenso
cuando habita de noche las avenidas
soplando jazz
y viviendo un blues...
De fondo: Tocaba aquella melodía que Nino Rota compusó para el padrino.
