
El tiempo parece trastocarse, detonarse como una bomba de relojería perfecta,
bajo los incontratables mandos de algo mas poderoso,
algo que se encuentra sumergido, casi olvidado, algo inhibido y hondo dentro de mi cabeza.
Me miran diciendo que todo podría ser peor, la gente me mira, opina, juzga, dice que podría ser peor o que no es tan malo y yo afirmo, pero yo pienso que siempre es peor.
donde anida el cuco y el lugar en que crecí, donde habitan los recuerdos hermosos que almacenamos, que seleccionamos como si de una criba egoísta se tratase nuestra vida.
No digo que no tengas razones, yo no las tengo, pero tampoco me dejo arrastrar por lo que me empuja aquí, aquí en la soledad de mi, aquí mas allá de la individualidad y la persona, mas allá del cuerpo y de lo social, en ese resquicio que queda solamente tuyo.
dejar que naufraguen las ideas en el retorcimiento obtuso del paso de los días,
dejar que te vayas de mi cabeza, que me vas a volver loco,
creer un poco mas en todo lo que olvido, cuando comienzo a dejarme llevar,
cuando cojo una cámara y se me va la vida entre las manos o el teclado masca vanalidades con las yemas de los dedos.
Si me dejo llevar mi coco dice que no...
Parece que la vas a romper...
es autóctono y maléfico, pero sabe lo que quiere,
quiere adeptos...










